¿Y tú? ¿qué vendes?

qué vendes

¿Y tú? ¿qué vendes?

Si tenemos una cafetería pensamos que vendemos café, bebidas y comida rápida. Si es una farmacia pensamos que vendemos medicinas o si es una gasolinera que vendemos combustibles y lubricantes. ¿Qué opinaríamos si alguien nos dice que estamos vendiendo lo mismo que el dueño de una librería, una venta de ropa, ferretería o un vendedor de dulces ambulante? Seguramente le recomendaremos a esa persona que se tome algunos días libres y descanse el cerebro, pero no es así. cea7c6a9-8a85-4119-80f0-9f335f7142c2image51Quién nos dice eso sabe exactamente lo que es vender y está en lo correcto. Todos vendemos lo mismo, porque indiferentemente si son neumáticos o gafas de sol, principalmente vendemos Servicio. Sí, tal como lo oyes, cuando un cliente potencial o consolidado se acerca a nuestro negocio o empresa es porque tiene una necesidad y busca nuestra ayuda para solucionarlo sin importar el hecho de que nos pagará por ello, y es aquí donde se define quienes somos; si vendedores o simplemente despachadores. Allí radica la diferencia del empresario que es exitoso y del que no lo es tanto. Servicio, es la palabra clave del éxito. Vender no es solamente cambiar una mercancía por dinero, por lo menos no en la práctica.

servicio-al-clienteVender es servir y servir es informar, asesorar, atender cordial y oportunamente dedicándole tiempo de calidad al que nos compra, aprender al máximo los detalles técnicos, usos y aplicaciones de nuestros productos para ofrecer respuestas inmediatas, tener proveedores serios y confiables que nos permitan contar con todo lo necesario en nuestro ramo y de calidad óptima. La calidad de lo que vendemos es importantísima porque debemos tener claro que cuando alguien nos compra, está haciendo una inversión de dinero y confianza en nosotros y por ello tendremos nuestra cuota de responsabilidad sobre esa inversión y esa confianza de nuestro comprador. Seremos corresponsable del resultado bueno o malo de lo invertido. Esmerémonos en buscar las mejores alternativas que cubran las necesidades de nuestra clientela pensando incluso en el impacto económico para ellos de lo que ofrecemos y no siempre tratar de vender lo que más ganancia nos dejará. No se trata de ganar más dinero, sino más clientes y todo ello automáticamente se convertirá por si solo en más dinero. Las ganancias mayores deben ser una consecuencia derivada del buen servicio y no el producto en sí de la venta. La ganancia continua y permanente se logra con clientes satisfechos. Vender, estimado amigo es un concepto muy amplio… ¿y tú? ¿qué vendes?

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